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Finalidades

Finalidades de la organización

  1. Representar, defender y promocionar los intereses económicos, sociales, profesionales y culturales de las personas que estén afiliadas, federadas o se acojan al apoyo del Sindicato, así como programar las acciones necesarias para conseguir las mejoras sociales y económicas, tanto para su afiliación como para la clase trabajadora en general.
  2. Desarrollar entre la clase trabajadora el espíritu de asociación, independientemente de su sexo o imagen corporal, nacionalidad, creencias políticas, filosóficas o religiosas.
  3. Difundir y fomentar entre la clase trabajadora la cultura y acción libertarias, con el objetivo por un lado, de elevar su condición moral y material en la sociedad presente, y por otro, asumir los medios de producción y consumo en forma autogestionada, implantando el comunismo libertario.
  4. Practicar y fomentar el apoyo mutuo y la solidaridad entre los trabajadores y las trabajadoras, tanto en caso de huelga como en cualquier otra circunstancia.
  5. Mantener relaciones con todas aquellas organizaciones obreras afines al anarcosindicalismo por sus principios, tácticas y finalidades, ya sean nacionales, internacionales o anacionales, para la común inteligencia que conduzca a la emancipación total de la clase trabajadora.
  6. La consecución de la igualdad económica entre personas con independencia de su identidad corporal, social o cultural. Dicha igualdad, junto a sus derechos y deberes, es fundamental para la libertad del individuo a poseer su propio destino.
  7. Como parte del movimiento libertario reivindicamos del derecho a ser y a disponer libremente del propio destino, junto al deseo solidario de que todas las personas, de un modo colectivo, alcancemos ese derecho.
  8. La Revolución es el fenómeno que da paso de hecho a un estado de cosas que desde mucho antes ha tomado cuerpo en la conciencia colectiva.

    La Revolución se inicia:

    1. Como fenómeno psicológico en contra de un estado de cosas que pugna con las aspiraciones y necesidades individuales.
    2. Como manifestación social cuando, por tomar cuerpo el fenómeno en la colectividad, choca con los estamentos del régimen capitalista.
    3. Como organización, cuando sienta la necesidad de crear una fuerza capaz de imponer la realización de su finalidad.

      En el orden externo, merecen destacarse estos factores:

    4. Hundimiento de la ética que sirve de base al régimen capitalista.
    5. Bancarrota de éste en su aspecto económico.
    6. Fracaso de su expresión política, tanto su sistema de gobierno representativo como a la última expresión, el Capitalismo de Estado, que no es otra cosa que el Comunismo Autoritario.

    El conjunto de estos factores, que coinciden en un lugar y momento, es lo que hace aparecer el hecho «violento» que ha de dar paso al período evolutivo.
    Terminado el aspecto «violento» de la revolución, se declaran abolidos: la propiedad privada, el Estado, el principio de autoridad y, por consiguiente, las clases que dividen a los hombres en explotadores y explotados, oprimidos y opresores.
    Socializada la riqueza, las organizaciones de los productores, ya libres, se encargarán de la administración directa de la producción y del consumo. Y partiendo de las necesidades racionales de la humanidad, es el consumo el que debe dirigir en todos los casos a la producción, no viceversa como es hoy el caso.
    Como base, el individuo como célula, como piedra angular de todas las creaciones sociales, económicas y culturales, asegurando el principio de Libertad.
    La expresión política de nuestra revolución hemos de asentarla sobre esta trilogía: El individuo (principio de toda propuesta), la Comuna (base social y de todo acuerdo colectivo) y la Federación (estructura para todo el sistema económico).

  9. Por la justicia distributiva frente a la justicia correccional, por la familia con libertad individual y salvaguardia de los hijos, por la libertad de conciencia y el desarrollo crítico del individuo frente a todas las religiones e iglesias, frente a la alienación química y tecnológica, por una pedagogía para la formación de personas con criterio propio.
  10. Abolido el Capitalismo y el Estado, y establecido el comunismo libertario:
    1. La sociedad y la economía se vertebra en la comuna autónoma libertaria.
    2. El Comité de fábrica, empresa o centro de trabajo se constituye con cualquier número de secciones sindicales, siendo de cualquier sindicato de clase obrera en el mismo ámbito.
    3. El Comité de fábrica pone el establecimiento en funciones bajo su dirección y administración.
    4. La organización sindical acaba por desaparecer como tal.